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Cuando Shirley Ives escuchó el timbre de la puerta, la viuda de 82 años se levantó de su silla, tomó un picahielo que había escondido en un florero y lo sostuvo por detrás. Vio por la mirilla de puntillas para levantar su cuerpo encogido por la osteoporosis. ...more
October 10, 2007