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La catarsis de una guerrera
Myriam Silva-Warren | CENTRO Tampa
Published: January 17, 2013
TAMPA - Adamari López no solo es una reconocida actriz en Latinoamérica, sino que es una sobreviviente de cáncer de seno que por estos días vuelve a recordar a sus seguidores en Viviendo, su primer libro, la relevancia de un diagnóstico temprano.Published: January 17, 2013
López, de 41 años, va más allá de la comidilla mediática, que solo desea conocer detalles sentimentales de su vida, y expone en su libro su lucha contra la enfermedad.
Con apenas dos semanas en el mercado, Viviendo ocupa el primer lugar en ventas de libros en español en los Estados Unidos y logró desbancar a Cincuenta Sombras de Grey, novela que por 29 semanas ocupó el número uno de la lista, según datos de Nielsen Bookscan.
En Puerto Rico, su país natal, Viviendo también ha logrado récords en ventas.
"Por dos fines de semana estaré firmando autógrafos en Puerto Rico, que es el primer lugar que visito. Estaré en dos ciudades del área metropolitana (de San Juan, la capital)", dijo López, vía telefónica, al preguntársele acerca de la promoción de su libro en la isla.
En entrevista exclusiva con CENTRO Tampa desde Miami, ciudad en donde actualmente reside, la actriz habló acerca de la catarsis que fue escribir, el cáncer, el regreso del amor a su vida y acerca su familia.
La artista, protagonista de decenas de novelas en Puerto Rico, México y Venezuela, contó que aunque está libre de cáncer, desde hace años, no se sentía lista para escribir un libro acerca de su experiencia, pese a que ya le habían sugerido hacerlo. Tampoco estaba lista para exponer sus cicatrices, físicas y emocionales, una vez concluyeron los tratamientos y las cirugías para erradicar el cáncer de seno, en etapa II, que le habían descubierto en el 2005.
"Cuando me diagnosticaron, estaba agobiada, no solo con la misma noticia, sino con toda esa terminología médica y de repente me tocaba llevar una libretita o tocaba grabar lo que te estaban diciendo", dijo López.
Recordó que cuando pasó por el proceso de la quimioterapia, le regalaron un diario y comenzó a anotar su día a día, cómo se iba sintiendo y qué le iba pasando.
"Era una manera de desahogo porque había muchas cosas que no quería decir, simplemente las escribía… y no las volvía a leer", señaló.
De ese diario de su lucha contra el cáncer y las vicisitudes que iba experimentando se enteraron en una editorial y le sugirieron escribir un libro.
"…Le di el pensamiento para ver si lo hacíamos en ese momento… y creo que no estaba lista. No se dio. La vida me puso otras circunstancias y otras pruebas", afirmó López, a quien años más tarde otra empresa editorial le hizo el mismo planteamiento.
"Estábamos programando cuándo iba a salir el libro y las fotos que tenía que hacer. Y después de haber hablado tan abiertamente de muchas cosas, pensé: ‘¿Por qué no hacer unos shootings de fotos donde pudiera mostrar la cicatriz?"’, explicó la actriz, quien tuvo que practicarse una mastectomía en ese entonces, y luego logró hacerse una cirugía reconstructiva.
De acuerdo con la artista, la sesión de fotos que ella creyó ilustrarían el libro en sus páginas interiores, para que la gente viera cómo había sido su proceso y que realmente tiene cicatrices terminaron siendo las fotos de portada.
"Mucha gente no lo sabía, no lo entendía o no lo visualizaba… y para demostrarle a muchas mujeres que sí han tenido cicatrices y que sí saben lo que es pasar por la enfermedad…Para ellas, para que vieran que no es vergonzoso tener una cicatriz cuando uno está batallando contra una enfermedad tan dura como el cáncer", aseveró la actriz acerca de la decisión de hacer las fotografías.
López planteó la idea de las fotos a la editorial y no solo fue aceptada, sino que les gustó a los editores que saliera de su parte la iniciativa.
"Y así fue como tomé la decisión… estábamos buscando cuál era la foto perfecta que pudiéramos dejar ver un poco al descubierto, sin que fuese agresivo para la gente y que mostrara la fragilidad de lo que fue la enfermedad", describió.
Tras finalizar Viviendo, López se dio a la tarea de leerlo, por primera vez, y confesó que fue un proceso "muy duro".
"Era ver escrito lo que yo no me había querido decir por mucho tiempo, y aunque al escribir uno se desahoga, no es hasta que vuelvo a leer… que impacta realmente porque, además, está dicho de forma tan coloquial; que yo misma me escucho a mí misma hablar. Fue impactante", agregó.
Viviendo, según la artista, ha generado bastantes opiniones. Ella expresó que ha tenido la oportunidad de escuchar comentarios que calificó de "bonitos" y a su vez ha oído comentarios negativos.
"He escuchado cosas bonitas de la gente que ha leído el libro y habla sobre lo que ha leído, creo que entienden lo que ha pasado y pueden hablar con más conocimiento. También he escuchado cosas duras de gente que no ha leído el libro y se ha dejado ir por los titulares, sin haber leído, pero para todo eso estaba preparada", aseguró.
A López, quien ha sido una figura pública desde los ocho años, — cuando comenzó a actuar en la telenovela María Eugenia —, la han visto crecer como actriz en Puerto Rico, Venezuela y luego México, país donde vivió por 14 años. Los seguidores de la artista, quien nunca niega un autógrafo o tomarse una foto con sus fans, han vivido de cerca sus amores y siguieron paso a paso su noviazgo y matrimonio con el cantante Luis Fonsi, a quien ella menciona en el libro e incluso agrega en los agradecimientos.
"A Luis Fonsi: gracias por el maravilloso e inmenso apoyo que me diste durante la enfermedad y cuando más te necesité. Siempre desearé lo mejor para tu vida", está consignado en Viviendo al igual que a manera autobiográfica habla de cómo superó la etapa cuando ese amor se fue apagando.
Para López, ese período sentimental está superado.
Al preguntarle acerca de su cotidianidad, ahora que hace parte del programa matutino Un nuevo día, López enumeró que se levanta a las 4 a.m.; a las 5 a.m. está en los estudios de Telemundo para alistarse y salir en vivo a las 7 a.m. Luego tiene una reunión con el equipo del programa y una vez sale del set de grabación, López lleva una vida normal.
"Hago las cosas de mi casa. Soy la que hace el mercado, voy a la tintorería…también hay que sacar tiempo para compartir con el novio, y hacer ejercicio, y tratar de acostarse a dormir temprano…", agregó López, quien conoció a Toni Costa, su novio, mientras participaba en el programa Mira Quién Baila, un reality que ganó en el 2011.
López contó que se siente plena en esta etapa de su vida. Al preguntarle si Costa, quien es un bailarín profesional de origen español, le acompaña mientras viaja promocionando su libro, dijo: "Por lo general, si son viajes personales, él viaja conmigo y me acompaña, pero si son cosas de trabajo, no acostumbramos viajar juntos", explicó López, quien en Viviendo dice que Costa llena "su vida de amor y paz".
"Después de unos veinte años [cuando dio su primer beso en una novela], un beso lo definió todo en ‘Mira Quién Baila’ y, de manera similar, partiendo de un beso encontré el amor", dice el libro.
El reality donde López conoció a Costa tiene un doble objetivo: premiar al mejor bailarín y ayudar con una justa causa. La causa de la artista fue la fundación Susan G. Komen for the Cure, la cual trabaja para acabar con el cáncer de mama en todo el mundo.
Esa fundación no le es ajena a la actriz, quien ha sido parte de la campaña Save Lids to Save Lives de Yoplait, un producto lácteo que ha donando más de $34 millones a la prevención del cáncer de seno a través de sus programas, dice un comunicado.
La actriz destacó que desea continuar con el mensaje de la lucha preventiva contra el cáncer y dijo que la enfermedad la hizo una mujer con un propósito, antes "hacia cosas buenas, pero no entendía realmente lo que estaba haciendo o no le daba la prioridad o la importancia que tienen ciertas cosas".
"Ahora creo que de corazón y de entrega real hay un compromiso para ayudar a otras personas, hay una sensibilidad diferente que te da solo pasar por momentos difíciles… lo que he vivido me hace valorar ciertas cosas más y querer ser cada día mejor y ayudar a otras personas", enfatizó la artista, quien recientemente perdió a su mamá, víctima de otro tipo de cáncer, una especie de leucemia. Vidalina, la madre de López, fue el principal bastón y guía para ella.
Por eso, su mayor ilusión ahora es tener un hijo. Quiere que las enseñanzas de sus padres y hermanos, el amor que experimenta de su familia y esa unión puedan verse reflejadas en una nueva vida. Aunque tras los tratamientos a los que tuvo que someterse hacen casi imposible que López pueda ser madre en condiciones naturales, ella no pierde la esperanza.
"Deseo ser madre… me encantaría tener la dicha de ser mamá y tener un hijo que venga a complementar mi felicidad. Cómo llegue ese bebé o esa felicidad a mí, solo Dios sabrá…", contestó cuando se le preguntó si ha contemplado la posibilidad de adoptar un hijo.
Por el momento, expresó sentirse afortunada de seguir dando "la voz de alerta a través del libro y de tener la oportunidad de hablar mi paso por la enfermedad y cómo pude superarla… Así como yo, muchas otras personas lo puedan hacer".
O como lo plasmó en Viviendo: "Para darme valentía y alivio, pensaba: ‘¿Cuántas mujeres hay que se hacen los senos y se someten a una operación y a una cicatriz por gusto? Bueno, pues la mía sería de guerrera’".
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Para comunicarse con nuestra reportera:mwarren@centrotampa.com 0 813-259-8037
- 226,870 mujeres son diagnosticadas con cáncer mamario en EEUU, Segun el National Cancer Institute (NCI).
- 2,190 hombres son diagnosticadas con cáncer mamario en EEUU, Segun el NCI.
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"...no es vergonzoso tener una cicatriz cuando uno está batallando contra una enfermedad tan dura como el cáncer", afirmó López.
