Monday, May 20, 2013

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Hace falta un poco de visión

Ron Bilbao/ Especial para CENTRO Tampa
Published: February 7, 2013
TALLAHASSEE - Durante casi una década, los legisladores de Florida se han negado a responder una de las principales preocupaciones de decenas de miles de estudiantes inmigrantes en nuestro estado: la capacidad de pagar el costo de matrícula de un colegio o universidad después de graduarse de una escuela secundaria.

El estado de la Florida se está haciendo a sí mismo un flaco favor al negarles a estudiantes en el estado la oportunidad de cumplir su sueño de una educación universitaria simplemente debido a su estatus de ciudadanía.

Esta política discriminatoria crea un trato de segunda clase para algunos alumnos de nuestro sistema educativo y obliga a sus familias a tomar decisiones que sus compañeros de aula no tienen que tomar: escoger entre la estabilidad financiera y la educación universitaria.

En el país, 14 estados ofrecen algún tipo de equidad de matrícula para estudiantes indocumentados, bien sea tasas de matrícula de residentes o becas públicas y ayuda financiera. Estos incluyen los tres estados -a excepción de la Florida- con el mayor número de inmigrantes indocumentados en su población, es decir California, Nueva York y Texas.

Florida actualmente no reconoce a los estudiantes indocumentados como residentes a efectos de las tarifas de matrícula en las universidades públicas, a pesar de que muchos -si no la mayoría - han asistido a las escuelas públicas de la Florida toda su vida.
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a diferencia en el costo podría ser devastadora para cualquier familia floridana con una situación económica difícil: un año de matrícula y las cuotas respectivas en la Universidad de Florida para un estudiante residente del estado cuestan $6,170, mientras que para una persona no residente, es decir un estudiante  proveniente de "fuera del estado", el costo es de $28,448.

Una familia inmigrante que ya tenga dificultades económicas tendría que encontrar una manera de pagar esta tasa elevada sin la opción a acceder a alguna ayuda financiera del gobierno o becas, a pesar de que la familia haya estado pagando impuestos sobre las ventas, impuestos a la propiedad e impuestos de consumo en la Florida durante años, los cuales son utilizados para financiar bienes públicos, entre ellos la educación.

Los legisladores de la Florida deben actuar y hacerlo con firmeza para poner fin a esta discriminación contra los jóvenes indocumentados de la Florida.

Varios proyectos de ley presentados para la nueva sesión legislativa de 2013 abordan el problema, pero sólo aportar tarifas de residente a estudiantes con algún tipo de estatus legal, tal como por ejemplo los jóvenes elegibles para la nueva política del presidente Barack Obama para la "Acción diferida", o los que tienen residencia legal permanente o estatus de protección temporal.

Sin embargo, los proyectos de ley no abordan el tema de proporcionar acceso completo a los estudiantes que más lo necesitan, los que no tienen estatus legal en absoluto. Proyectos de ley apoyados por demócratas y republicanos en el pasado iban directo al grano: si usted asistió a la escuela secundaria en la Florida, se graduó, y fue aceptado en un colegio universitario o universidad de Florida, puede entonces acceder a una tasa de matrícula de residente.

No debería haber excepciones o limitaciones, estos estudiantes trabajan fuertemente para culminar exitosamente el sistema escolar y debemos continuar apoyándolos.

Negarles a estos estudiantes acceso a una educación superior es una falta de visión. Por el contrario, proporcionar una tarifa de matrícula para residentes a los egresados de secundaria de la Florida para que puedan costearse una educación en los colegios y/o universidades públicas promueve el crecimiento económico y aumenta las oportunidades.

Los graduados universitarios que tienen probabilidades de permanecer en la Florida ganan salarios más altos, y por lo tanto generan significativamente más en impuestos. El aumento de su capacidad adquisitiva estimula el crecimiento de la economía de nuestro estado. Una población mejor educada también aumenta la competitividad en la economía global.

Por ello, instamos a la Legislatura de la Florida a dejar de jugar con el futuro de nuestros jóvenes y adoptar una equidad en la tarifa de matrícula para los estudiantes que más lo necesitan, al proponer y aprobar la matrícula estatal para estudiantes indocumentados en esta sesión legislativa.    



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Ron Bilbao es asociado legislativo de la Unión Americana para los Derechos Civiles


 

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