Publicado: 18/02/2009
LAND O' LAKES - Alex Contreras se ve de pie, en la esquina inferior izquierda de una foto tomada donde una vez se alzaron las Torres Gemelas de Nueva York, pocos días después de los atentados del 11 de septiembre del 2001. Lleva puesto un casco de bombero. Su rostro refleja una angustia fatigada.
Contreras, contratista de pisos de losa y mármol en Land O' Lakes, tuvo que viajar a Nueva York a sepultar a su padre, que había muerto el 9 de septiembre. Como había aprendido técnicas de bombero en la Marina, acudió al epicentro de los atentados con la esperanza de salvar vidas.
Lo único que encontró fueron cuerpos destrozados.
Han pasado más de siete años, pero Contreras todavía se repone de la experiencia. No está seguro de cuándo lo logrará.
"Algunos días parece que pasó hace una eternidad, pero cuando miro las fotografía todavía siento el olor", dijo Contreras, de 48 años. "Todavía tengo todo mi equipo en una bolsa. Nunca lo he lavado ni nada. Cuando abro la bolsa, sale ese olor".
Su voz se torna tenue.
"Lo siento más profundamente dentro de mí", dice al fin.
La foto en que aparece él es una excepción. En las ruinas de la Torres, Contreras tomó muchas fotografías con una cámara de 35 mm desechable.
Muchas de las fotos, en su mayoría de los escombros, otros socorristas y la neblina ominosa que cubría las ruinas, han sido exhibidas localmente en lugares como el Pasco-Hernando Community College, la Galería de Arte Alexandria en Land O' Lakes, bibliotecas del Condado de Pasco y el Museo de Ciencia e Industria (MOSI), en Tampa.
Harto de estar reviviendo su experiencia, Contreras confía en encontrar algún día un paradero final para las fotos, que solía colgar en las paredes de su casa, pero que ahora permanecen generalmente guardadas.
Hace un par de años, conoció a Mary Fletchet, directora y fundadora de Voces del 11 de Septiembre, organización que ofrece servicios a personas afectadas por los atentados ocurridos en el World Trade Center en el 2001 y 1993. Fletcher perdió a su hijo Brad el 11 de septiembre del 2001.
Hace pocos años, estaba en Tampa para dirigir un taller de Voces del 11 de Septiembre, cuando conoció a Contreras, que mostraba sus fotografías.
Algunas de ellas se utilizarán en el proyecto Living Memorial de la organización, "un archivo digital de las vidas que se perdieron, así como testimonios de primera mano de los socorristas y sobrevivientes", dijo Fletchet.
También se encuentra trabajando para asociarse con el Memorial y Museo Nacionales de del 11 de Septiembre, a fin de que fotos como las que hizo Contreras puedan utilizarse en el museo que se está construyendo en los terrenos de las antiguas Torres.
"Es una persona maravillosa, bondadosa, y sus fotos tienen tanta fuerza", afirmó Fletchet, refiriéndose a Contreras. "Cuando lo conocí, su mirada era un reflejo de esas imágenes. Hay mucho sentido de culpa entre los socorristas y sobrevivientes. Relacionarse con quienes comprenden su situación es crucial para [ser capaces de] seguir adelante".
Contreras reconoce que las búsquedas en medio de aquella carnicería afecto su siquis. Ha dicho que se sintió un fracasado por no haber encontrado sobrevivientes. Pasó un par de años en sicoterapia.
"No podía funcionar y no estaba preparado para las repercusiones", afirmó. "Estoy bastante equilibrado [recientemente], pero pasé largas etapas de depresión. Después del 9/11, la tragedia juega un papel distinto en mi vida".
Pero pese a la tormenta emotiva, Contreras, quien tiene tres hijos con su esposa Angelica, ha continuado al frente de su empresa All Custom Flooring.
De todas maneras, afirmó que todavía está "descifrando" su experiencia.
La foto rectangular estaba a sus pies. Su imagen, en la esquina inferior izquierda, estaba marcada con una pieza blanca en que se puede leer: "Yo".
"Por mucho que las vuelvo a mirar, es difícil creer que de veras estuve allí", dijo Contreras.
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