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Published: June 9, 2008
TAMPA – "No deje para mañana lo que puede hacer hoy" es un refrán aplicable a muchas personas, algunas de ellas hispanas, que a veces postergan prepararse para un huracán.
Holley Wade, planificadora de emergencias del Condado de Hillsborough, se ha dado cuenta de que los inmigrantes provenientes de algunos países latinoamericanos y especialmente del Caribe, interpretan mejor este fenómeno.
"Los hispanos tienden a demostrar un poquito más de interés; tienen una mejor idea para prepararse que, digamos, alguien que se ha mudado de Montana", dijo Wade en entrevista telefónica.
Una de las responsabilidades de Wade es asegurarse de que durante la temporada de huracanes el Condado cuente con los recursos suficientes, como agua, alimentos y otros materiales de ayuda, para enviarlos a diferentes lugares, según la prioridad.
Esta es la novena temporada de huracanes para Wade en nuestra área. De ahí que recomiende estar preparados, aun cuando se trate de una tormenta tropical de poca magnitud y no necesariamente una como el huracán Katrina, que destruyó gran parte de Nueva Orleans en el 2005.
Recordó que en el 2001 la tormenta tropical Gabrielle, considerada de poca fuerza, dejó a 170,000 personas sin electricidad cerca de nuestra área. "El promedio fue de tres días [sin servicio], pero para algunos fue hasta de tres semanas", dijo Wade.
Explicó que el área de la Bahía de Tampa es vulnerable, porque las tormentas que se originan en la Península de Yucatán tienen probabilidades de azotar la costa oeste de la Florida.
Algunos lugares considerados como zonas locales de inundación son partes de West Shore, South Tampa, Town 'N Country, Ruskin, Riverview y Apollo Beach.
Wade dijo que su oficina visita diferentes organizaciones, como las de negocios y de propietarios de viviendas, para hablarles de la importancia de prepararse.
Las autoridades también buscan apoyo entre los líderes hispanos, porque estos pueden hablar a los latinos en español, en caso de que no dominen el inglés. "Desa-fortunadamente, si ven a un policía que viene, no necesariamente confían en él", dijo Wade. "Tenemos que asegurarnos de trabajar con esas organizaciones y la gente en que confían".
Esto ocurre, dijo, por el temor que ciertos residentes tienen de ser deportados. "Les decimos que tienen que salir, porque tememos por su seguridad", afirmó.
Wade recomienda a los hispanos mantenerse informados en una emergencia a través de un medio de comunicación en el idioma que mejor dominen. Igualmente, permanecer en contacto con los grupos en los cuales confíen, además de leer las guías de preparativos para huracanes, que explican qué tipo de equipos se necesitan en estos casos.
Una vez se ha emitido una orden de evacuación, Wade explicó que negarse a acatarla sería una violación de los estatutos de la Florida, algo por lo cual técnicamente se puede ser arrestado, aunque en una emergencia no suele haber tiempo ni recursos para hacerlo.
"Si alguien se queda en su casa y luego ve que el peligro es mayor, entonces no podrá salir", advirtió.
La funcionaria aconsejó igualmente proteger ciertos documentos importantes. "Tenga a la mano sus seguros, su pasaporte, certificados de nacimiento", afirmó.
Wade se refirió a esfuerzos que se realizan todos los años para educar al público, como la reciente Expo de Huracanes de la Bahía de Tampa 2008, en el Museo de Ciencia e Industria (MOSI). Organizaciones como la Cruz Roja, entidades gubernamentales y otros expositores participaron en el evento, donde se brindó orientación para conocer si se vive en una zona de evacuación y cómo prepararse para ésta. Esta fue la primera vez que se realizó conjuntamente entre la Ciudad de Tampa y el Condado de Hillsborough.
La temporada de huracanes comenzó el 1º de junio y termina el 30 de noviembre. Meteorólogos de la Dirección Nacional de Océanos y de la Atmósfera (NOAA) anunciaron a mediados de mayo que en el 2008 podrían formarse entre 12 y 16 tormentas en la región, y entre seis y nueve de ellas podrían convertirse en huracanes.
Según Mike King, asistente de administrador en el almacén Home Depot, en 1712 N Dale Mabry, en Tampa, este anuncio podría augurar un mayor número de compradores. "Hay usualmente una subida en las compras cuando hay una advertencia", dijo.
En ese establecimiento, al igual que en otras tiendas, se pueden encontrar guías de preparación para huracanes, en español y en inglés. Se trató de entrevistar a personal de un almacén Lowe's en Riverview, pero refirieron cualquier pregunta a sus oficinas corporativas.
Bruce Otten, del departamento de ventas en la tienda de Home Depot, es originario de Puerto Rico. Todavía recuerda la amenaza de los huracanes Elena, en 1985, y de los ocurridos en el 2004, como Charley y Frances.
Otten recomendó adquirir agua potable; linternas o lámparas de batería; ganchos para sujetar planchas de madera prensada a las ventanas (20 ganchos costaban en la tienda $29.79); un sistema de 750 vatios que sirve para conectar electrodomésticos a la fuente de energía de un automóvil (por $79.86), así como equipos de radio.
Aconsejó también adquirir un generador eléctrico (uno de 5500 vatios costaba $699).
"Debe colocarse lejos de la entrada de la casa", dijo Otten. "Tiene que estar afuera", porque el gas que emana de él puede causar la muerte.
Otten dijo que él y otros empleados de Home Depot han sido entrenados para dar orientación sobre artículos para temporadas de huracán. "Tenemos experiencia y un plan para abastecernos", dijo.
Lawrence Jones, de 53 años, se acercó a Otten durante la entrevista para preguntarle sobre linternas y conocer qué otros artículos podía adquirir para protegerse. Jones afirmó que vive en Davis Islands, cerca del mar.
"Hace un tiempo estuvimos sin electricidad tres días, así es que es importante tener lámparas en lugar de velas", dijo.
Presione aquí para ver una guía completa para la temporada de huracanes.
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