Publicado: 25/01/2008
Con un déficit en el horizonte, la junta supervisora de las 11 universidades públicas de la Florida ordenó que se empezara a reducir los nuevos ingresos y se aumentara el costo de las matrículas en casi $200 al año.
Un declive en las recaudaciones tributarias estatales ha creado un vacío de $157 millones en el presupuesto universitario colectivo. Pese al aumento de la población estudiantil, miembros de la Junta de Regentes dijeron el jueves pasado a los presidentes universitarios que tendrían que admitir a menos estudiantes.
Esto es algo que afectaría en gran medida a estudiantes provenientes de grupos minoritarios que son los primeros en sus familias en hacer estudios universitarios.
Los despidos son inevitables, en momentos que las universidades luchan por superar un déficit presupuestario de $1,000 millones y la posibilidad de peores tiempos.
El número de alumnos por clase en casi todas las escuelas de la Florida ya es el más alto del país. La junta buscó frenar el aumento limitando el acceso de los estudiantes. Cómo hacerlo queda a discreción de cada sistema universitario. Pero reducir el número de las clases de estudiantes de primer año podría no ser suficiente, dijo el jueves en una reunión en Tallahassee el canciller del sistema universitario estatal, Mark Rosenberg.
Según Rosenberg, las universidades podrían tener que revisar los acuerdos que han garantizado una plaza en la universidad a los estudiantes que concluyan con éxito dos años en los colegios comunitarios.
"El sistema universitario estatal se está encogiendo", dijo Rosenberg. "No tenemos la capacidad de seguir manteniendo abiertas nuestras puertas…"
Para contrarrestar las reducciones presupuestarias la junta impuso a los estudiantes un aumento del 8% en los costos de matrícula, el cual entrará en vigor en el otoño próximo.
La junta tomó esta medida pese a una promesa del gobernador Charlie Crist de que el año próximo los costos de los estudiantes no aumentarían, y a pesar de la resistencia del presidente del Senado estatal, quien asegura que sólo la Legislatura tiene potestad de elevar las matrículas.
"Da miedo pensar que la Junta de Regentes pueda considerar seriamente una propuesta que, de hecho, destruiría el programa de matrículas universitarias prepagadas en la Florida", dijo el presidente del Senado estatal, Ken Pruitt, en una declaración por escrito.
Un portavoz de Crist se refirió sólo a las recientes recomendaciones presupuestarias del gobernador para el año próximo, que no incluyen aumentos en las matrículas.
La Junta de Regentes y un grupo de floridanos influyentes, entre ellos el ex gobernador Bob Graham, han demandado a la Legislatura para quitarle la potestad de aumentar las matrículas. Un juez descartó recientemente el pleito en Tallahassee, pero dio al grupo un plazo hasta el mes próximo, para que demuestren cómo les perjudica el sistema de asignación de fondos.
Pero hasta que esto se defina, la junta se niega a reconocer la potestad de la Legislatura para fijar el costo de las matrículas. La medida que tomó el jueves elevó en $93 por semestre el costo para un estudiante de licenciatura, a tiempo completo, y que sea residente de la Florida. Ello debe generar al sistema universitario $32 millones durante el año.
Las universidades públicas de la Florida cobran unos $3,400 al año en matrícula y honorarios, menos que cualquier otro estado. El promedio nacional es de unos $6,200 al año. Las universidades floridanas tienen, asimismo, la proporción más alta de profesores con respecto a estudiantes. Hay unos 31 estudiantes por cada profesor. El promedio nacional es de 25 a 1.
Reducir el número de profesores y matricular el mismo número de estudiantes no haría más que ampliar esa diferencia, según miembros de la junta. Pero algunos presidentes universitarios temen que se niegue el ingreso a estudiantes calificados, en particular los que provienen de grupos minoritarios y que son los primeros en sus familias en asistir a la universidad.
La medida de la junta conduce a las universidades a abstenerse de tomar decisiones sobre ingresos hasta que sepan cuántos fondos recibirán de la Legislatura. Antes de la votación del jueves, la Universidad del Sur de la Florida (USF) había avanzado casi un 60% en su meta de matricular a 4,200 estudiantes de primer año, la misma cifra del año pasado, dijo Bob Spatig, director de ingresos de licenciaturas en USF.
"Todavía nos queda bastante trabajo por delante", dijo Spatig.
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