Publicado: 17/01/2008
TAMPA - Hace seis meses, Adrián Morán Gómez tomó una decisión desgarradora. Dijo adiós a su esposa y cuatro hijos pequeños en Honduras. Se separó de ellos para ir a trabajar con su padre y hermanos en Lakeland.
"En nuestro país la cosa está tan dura", dijo Francisco Gómez, uno de los hermanos de Adrián. "Tenía que trabajar aquí porque quería una mejor vida para su familia".
Esos planes se hicieron añicos el pasado nueve de enero. El, su padre y otro miembro de la familia conducían rumbo a sus labores de carpintería para United Forming. Su minivan Plymouth roja del 94 atravesó esa madrugada la muralla de niebla y humo que había en la Interestatal 4, y donde murieron cuatro personas ese día.
El domingo siguiente, Morán Gómez también murió de las lesiones que sufrió en el choque masivo de esa semana. Tenía 30 años.
Otros cinco miembros de la familia, que conducían otro vehículo por el lugar, buscaron la minivan roja en medio del humo, los gritos y las explosiones. La encontraron, pero Adrián no estaba dentro.
"Era el único que estaba perdido. Lo encontraron tendido en la hierba, boca abajo", en condición muy grave, dijo William McBride, abogado de la familia, con bufete en Orlando.
McBride llamó ese día desde la unidad de cuidados intensivos del Hospital Regional de Lakeland a la esposa de Morán Gómez en Honduras.
"Le dije que había estado involucrado en un accidente muy serio y estábamos contando las horas. Se echó a llorar", dijo McBride, un ex ministro religioso. "Pudimos orar con ella".
La esposa de Morán Gómez solía esperar en Honduras el dinero que su esposo le mandaba. Morán Gómez vivía modestamente en Lakeland, como su padre, hermanos y primos. Así podía mandar más dinero.
Ese flujo de dinero se extinguió con el choque. Los ocho miembros de la familia sufrieron lesiones en el choque masivo y tres de ellos fueron hospitalizados. Dos fueron dados de alta. Uno tenía fracturada una pierna; el otro, el esternón.
Gran parte de la familia se reunió, triste, en Lakeland esta semana en una vetusta casa móvil donde vive Jerónimo Gómez, primo de Morán Gómez. Según la Patrulla de Carreteras de la Florida, Jerónimo Gómez conducía una minivan Ford plateada del 91, y Marco Morán, el padre de Adrián, de 51 años, manejaba la minivan roja en que iba Adrián.
Ambos vehículos estuvieron involucrados en un choque de 10 autos en la senda con rumbo este de la I-4. Estaban detrás, a poca distancia, de otro gran choque en el cual otras cuatro personas murieron esa mañana.
En el patio de terraplén de la casa móvil, varios hombres permanecían sentados el martes pasado. Francisco, hermano de Adrián, salió a decir que la mayoría de ellos no quería hablar. Todavía no habían hecho arreglos para un funeral.
Y en un pueblito hondureño, la esposa de Morán Gómez espera su regreso.
"En este momento, están tratando de llevar a Adrián a Honduras, para sepultarlo", dijo McBride. "Están tratando de recaudar fondos para hacerlo en este momento. No tienen ahorros".
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