Famila llora perra muerta matada por policías
Publicado: 19/09/2007
RIVERVIEW – La familia dueña de una bulldog americana muerta el martes a tiros por un oficial del alguacil del condado de Hillsborough, dijo que la perra era amigable y ellos se encuentran disgustados por la agresión del oficial.
La sangre de la perra fallecida aún se mantiene en la acera cerca de la parada del bus donde según los oficiales, ésta atacó a una adolescente.
Shelby, la bulldog de 3 años, era "la bebé de la familia", dijo Courtney Purcell de 11 años, Courtney es una de los seis hijos de la familia Purcell quienes criaron a la perra desde cachorra.
Courtney no fue a la escuela hoy, al igual que la mayoría de sus hermanos, pues están de duelo por la pérdida de Shelby. La familia planea dirigirse al Servicio de Animales del condado de Hillsborough para reclamar el cuerpo del can.
A las 2.45 p.m. el martes, el oficial Clifford Spangler disparó dos veces, dándole a la bulldog en la cabeza, dijeron las autoridades. En ese momento, la perra estaba arremetiendo contra un grupo de niñas que bajaban de un bus escolar cerca de Cocoa Beach Drive, de acuerdo a la Oficina del Alguacil. Los oficiales dijeron que la perra había mordido a una adolescente.
En un primer momento las autoridades reportaron que era un pit bull.
La familia cree que la perra se salió de la casa mientras no había nadie dentro.
El martes, al regresar a casa de las escuela, Courtney fue la primera de la familia en oír acerca del tiroteo.
"Me bajé del bus, y tres policías me dijeron, 'siento decirte que se le ha disparado a tu perro'", dijo Courtney.
La madre de Courtney, Doria Purcell dijo que la gente necesita entender cuánto quería la familia a la perra.
"No tienen idea de cuanto tiempo ha pasado mi familia con ella", comentó. "No es sólo un animal; siento como si me hubieran despojado de uno de mis hijos".
Los Purcell, quienes viven en Cocoa Beach Drive desde hace seis meses, dijeron que han hecho muchos amigos en el vecindario en tan poco tiempo. La perra, según dijeron, era juguetona, con frecuencia saltaba en un trampolín en el patio trasero con los niños.
"Se subía al trampolín y se colgaba de los pantalones de los niños", contó Doria Purcell.
Shelby, según Doria Purcell, tenía un ladrido que daba miedo, pero ella no creer que la perra haya atacado a nadie. Miembros de la familia dijeron que los oficiales esperaron dos horas después de una llamada al 911 para responder, sin embargo, vieron necesario el usar la fuerza inmediatamente.
"Podrían haber esperado a que llegara el Servicio de Animales", dijo William Purcell. "Todo esto me suena falso, él es un policía joven y no sabía que hacer, y le disparó".
Doria Purcell dijo que los oficiales, al menos, podrían haber ayudado a limpiar para que los niños no vieran la sangre que quedó.
"Dejan la sangre en mi acera y en el césped y mis hijos tienen que caminar por ahí todos los días para ir a la escuela", agregó.


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