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Published: November 26, 2007
TAMPA - La delincuencia en el sudeste de Seminole Heights es todavía anticuada.
Sus métodos son convencionales.
Arrojan montones de basura sobre una acera al anochecer. Se meten por una ventana en una casa abandonada, tiran una colchoneta en el piso y la convierten un antro de prostitución o de drogas. O lanzan una concesionaria ilegal de autos en un estacionamiento vacante.
Los viernes por la noche, traen jaulas con perros y los enfrentan en peleas sangrientas donde se apuesta mucho dinero. Por la mañana, se marchan.
En estos tiempos, los organizadores vecinales en una zona donde, según cifras del Censo del 2000, alrededor del 12% de lo residentes son hispanos, están sacando ventaja a los maleantes usando una conexión ininterrumpida de correo electrónico con la policía y los funcionarios encargados de hacer cumplir los códigos, así como con los empleados municipales.
Desde sus computadoras portátiles, envían mensajes día y noche, y por lo general, obtienen respuesta, según ellos.
El flujo de información electrónica entre los activistas y quienes están encargados de cuidar la ciudad emana de los vecindarios, formando lo que los residentes describen como una apretada red de vigilancia que logra resultados más fácilmente que en aquellos tiempos de conexiones telefónicas interrumpidas y visitas al departamento de policía.
El correo electrónico ha formado un vínculo más sólido que el que hubiera sido posible hace años, porque los agentes que patrullan su vecindario son más accesibles, dijo Sherry Genovar-Simons, presidente de la Southeast Seminole Heights Civic Association.
"Funciona", dijo Genovar-Simons. "Miren a las estadísticas de delincuencia. Vean la diferencia".
Genovar-Simons atribuye esto a varios factores.
"Es su actitud", dijo. "Pero parte de la actitud es la accesibilidad y parte de la accesibilidad es el correo electrónico".
Los delitos graves, entre ellos los robos en las casas y las personas, los hurtos y los robos de autos, cayeron un 31% en el vecindario entre 1999 y el fin del años pasado, según informes de la policía de Tampa.
La zona se extiende desde Hillsborough Ave hasta el sur en Martin Luther King Jr Boulevard, y desde cerca de la Interestatal 275 en el este hasta North 15 St.
Genovar-Simons envía tantos e-mails a sus contactos en la policía, un agente de prevención delictiva y el mayor que supervisa el Distrito 3, que estos se preguntan si algo está pasando cuando no saben de ella en una semana. Es un vínculo que está siempre presente.
(LEA UNA AMPLIACIÓN DE ESTE ARTICULO EN LA EDICION DEL PROXIMO VIERNES DE CENTRO MI DIARIO)
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